Gran Boda-Espectáculo en El Empordà

A principios de septiembre de 2017, la hija de los condes Hugues D’annoux contrajo matrimonio con el joven empresario valenciano, Alejandro Jesús Sánchez. Los organizadores de la boda, liderados por la wedding planner Laia Seguí, encargaron a Pepitos Brothers la creativida, producción, contratación y realización de un evento que debía contemplar dos escenarios:

  • Fiesta/cocktail de la pre-boda bajo el «leit-motiv» del mundo del surrealismos
  • Espectáculo en el escenario de «La Farinera» ubicado en el Empordà durante la celebración del cocktail, cena y fiesta posterior.

Con tal briefing Pepitos Brothers creó lo siguiente:

FIESTA DEL SURREALISMO

Los invitados se encontraron con un personaje fantástico ubicado primero en el Photocall de bienvenida y posteriormente en varios momentos puntuales durante la fiesta. Este personaje lo bautizamos con el nombre de «Vertumnus» ya que encarnaba el famoso personaje hecho de frutas y verduras del verano del cuadro de Giuseppe Arcimboldo. El maquillaje fue trabajado durante meses y se aplicaron varias prótesis hechas a medida con moldes de frutas y verduras tal y como dibujaba la obra del famoso pintor. Se escogió esta obra, precisamente por ser la primera pintura relacionada con el movimiento del surrealismo.

Siguiendo con el arte, cuando los invitados empezaron el cocktail, el personaje de «Vertumnus» hizo su primera aparación en los jardines del Golf de Pals interpretando el famoso fragmento de «La Flauta Mágica» de Mozart, «Papageno». Así pues, quien encarnaba el Vertumnus era un cantante de ópera. Dicho fragmento de ópera estuvo acompañado por su «Papagena» una soprano de Ópera que más tarde interpretaría «La Habanera de Carmen».

Finalmente, como colofón final a esta fiesta dedicada al mundo del arte, se planteó un escenario formado por una pantalla de 4 metros de altura, por 2 de ancho dónde se proyectaba el cuadro de Dalí «Muchacha en la ventana» en la que una Gala de espaldas contemplaba la belleza del mar Mediterráneo detrás de una ventana. La idiosincracia de esta puesta en escena fue que en este caso,  Gala no estaba en la proyección, sino que era otro cantante que, vestido igual que ella, interpretaba la canción de Katy Perry «Fireworks» mientras el cuadro tomaba vida con grafismo 3D pasando por varias obras del genio de Figueres. La sorpresa en esta acción fue que cuando Gala se giraba, quien interpretaba la canción era un cantante con voz femenina, al más puro estilo Farinelli.

 

FIESTA EN LA BODA

La organización de la boda tuvo varias partes. En el cocktail, celebrado en los jardines del bucólico espacio de La Farinera de Sant Lluís, un conjunto de faunos y elfos corrían entre los invitados, todos ellos maquillados con prótesis y vestuarios hechos a medida para parecer personajes salidos de un cuento de hadas. De los árboles salían columpios en los que acróbatas disfrazadas de hijas de la naturaleza se balanceaban haciendo plásticas figuras.

La llegada de los novios estuvo precedida por un baile inaugural en el que un grupo compuesto por 8 bailarinas danzaba al ritmo del «Viva la Vida» de Coldplay.

Posteriormente, todos los elfos y faunos acompañaron a los invitados con torchas por un camino entre el bosque hasta llegar a una carpa de 1.000 metros cuadrados dónde los 350 invitados disfrutarían de la cena llevada a cabo por Nando Jubany.

En esta carpa, un baila de bienvenida animó a todos los comensales antes del banquete y un dúo de telas al ritmo de «Roxanne» de Tom Waits dejó a todo el mundo boquiabierto.

Finalmente, los invitados se encontraron con un magnífico escenario dónde la banda «Music Has no Limits» les hizo gozar de una experiencia musical en la que se revivían todo tipo de géneros para acabar con un set de DJ by Mónic Mira que puso el colofón final a una velada de ensueño.

(Fotos: Raquel Benito)